La Prueba


III TRAIL HORMIGA

La Muela-Patría-Santa Lucía

El recorrido de la tercera edición del Trail Hormiga discurre por espacios naturales y culturales de gran belleza e interés histórico. Los participantes recorrerán parte importante de la historia de Vejer de la Frontera desde la antigüedad hasta la actualidad, lugares por donde las impresionantes vistas panorámicas, en todos sus frentes, serán la nota predominante durante toda la carrera.

La salida tiene lugar en la pista deportiva “Antonio David Moreno” del núcleo rural de La Muela. Un primer tramo, a través de carriles en continuo ascenso leve, nos llevarán hasta el km 2, a partir de donde, tras iniciar un suave descenso, comienza la zona más técnica de la prueba. 


Serán dos apasionantes kilómetros (del km 2 al km 4), en los que tras un descenso serpenteante, a través de veredas que conducen a un arroyo que ha de ser cruzado (no lleva agua salvo abundante lluvia), se llega a los pies del Cerro de la Ciudad de Patría. Una antigua ciudad romana, ciudad que luego fuera el último reducto musulmán del territorio, desde donde se divisa toda la costa de la Luz, desde el Castillo de Sancti Petri, la torre de Castilnovo en  Conil,  Torre Nueva en El Palmar, hasta el Faro de Trafalgar y los acantilados de la Breña. El ascenso por un terreno compuesto por rocas y de gran desnivel conduce a los atletas a la zona más alta del cerro para bordear el mismo y desembocar en el camino que lleva al primer avituallamiento, en el km 4, 790 metros.  Hasta aquí, salvo un pequeño descenso por la ladera del cerro de Patría, todo ha sido ascenso.


Será a partir de entonces cuando se iniciará un leve descenso, carrileando entre las tierras de labor y las granjas ganaderas del lugar. Un terreno que pasa de pedregoso a arenoso en un suspiro y que vuelve a cargar las piernas de los atletas. Serán unos 3 kms de carriles arenosos con firme irregular el que conduzca a los participantes al primer tramo de asfalto, aproximadamente 300 metros de ascenso, donde, en el km 7,480 metros, se encontrará el segundo punto de avituallamiento.


A partir de aquí se entra en un carril de tierra que va picando hacia arriba, siendo cada vez más acusado el ascenso, hasta llegar al punto más alto, el alto de Verdecabra, desde donde las panorámicas del cerro del Abejaruco, la Sierra de Graná, el curso del Río Barbate y la silueta de Vejer de la Frontera son mucho más que impresionantes. Una vez arriba, los atletas iniciarán un descenso muy acusado durante más de un kilómetro. Debido al paso de vehículos de tracción mecánica y al gran desnivel, parte del camino es de hormigón. Es habitual que por este camino crucen piaras de cabras y ovejas, hecho éste que hace más atractiva aún la prueba, pues parte del recorrido discurre por vías pecuarias, como es este el caso. Al final del descenso, justo en el ecuador de la carrera, km 10, se recorren 200 metros por una vereda paralela a la carretera para iniciar el camino, por un carril de trazado ondulante, hacia el núcleo rural de Santa Lucía, un oasis natural y cultural.


Será en el km 11,700 cuando lleguemos al centro de Santa Lucía, al cual ha accedido mediante una calle asfaltada y rodeada de bonitas casas de campo. El musical sonido del agua correr, el sabor añejo de una venta con solera como “La Venta del Toro” ubicada en un antiguo cortijo de mojinetes, las atarjeas, los restos de los medievales molinos de agua y el magnífico acueducto que traza el maravilloso e idílico paisaje, deleitarán a los participantes y les hará más llevadero el continuo y pronunciado ascenso hasta La Muela, donde en el km 13 se ubica el tercer punto de avituallamiento.


Una vez rebasado este punto, tras 500 metros de carretera en llano, la carrera se adentra nuevamente en arenosos caminos con leve ascenso, alcanzándose un nuevo tramo de carretera, en el km 15, aquí los atletas participantes han de superar una importante rampa, un duro ascenso por carretera que se presenta como determinante en caso de que la cabeza de la prueba sea en grupo. Tras esta dura subida, volveremos de nuevo al carril y la vereda, nos encontraremos un acusado descenso hasta los pies de un arroyo, cuya vegetación no nos dejará ver la luz del sol. Luego campo a través subiremos de nuevo hasta alcanzar un camino de tierra que nos llevará hasta donde se ubica el último avituallamiento y la prueba se encaminará hacia su fase final.


El tramo final, de unos 2, 350 km de distancia,  discurre por un camino de tierra, en tramos pedregoso, en tramos arenoso y finalmente firme y regular, hasta desembocar en la pista deportiva “Antonio David Moreno”, km 20, donde está ubicada la meta.



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